sábado, 29 de junio de 2013

LO FATAL, de Rubén Darío





LO FATAL
                                  A René Pérez 

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente. 

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por 

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos, 

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

RUBÉN DARÍO

 Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, 18 de enero de 1867 - León, 6 de febrero de 1916), fue un poeta nicaragüense, máximo representante del modernismo literario en lengua española. Es posiblemente el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de las letras castellanas.








jueves, 27 de junio de 2013

ELEGÍA, de Miguel Hernández



 
ELEGÍA

                                       En Orihuela, su pueblo y el mío, 
                                       se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, 
                                       con quien tanto quería.

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó  la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera;
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y en tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata le requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero. 

 MIGUEL HERNÁNDEZ, 1936 


 Miguel Hernández Gilabert fue un poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX. Aunque tradicionalmente se le ha encuadrado en la generación del 36, Miguel Hernández mantuvo una mayor proximidad con la generación anterior hasta el punto de ser considerado por Dámaso Alonso como «genial epígono de la generación del 27».

 Nació el 30 de octubre de 1910 como segundo hijo varón en una familia de Orihuela dedicada a la crianza de ganado. Pastor de cabras desde muy temprana edad, Hernández fue escolarizado entre 1915 y 1916 en el centro de enseñanza «Nuestra Señora de Monserrat» y de 1918 a 1923 recibió educación primaria en las escuelas del Amor de Dios; en 1923 pasa a estudiar el bachillerato en el colegio de Santo Domingo de Orihuela, regentado por los jesuitas, los que le proponen para una beca con la que continuar sus estudios, que su padre rechaza. En 1925 abandonó los estudios por orden paterna para dedicarse en exclusiva al pastoreo. Mientras cuida el rebaño, Hernández lee con avidez y escribe sus primeros poemas.
Por entonces, el canónigo Luis Almarcha Hernández inicia una amistad con Hernández y pone a disposición del joven poeta libros de San Juan de la Cruz, Gabriel Miró, Paul Verlaine y Virgilio entre otros. Sus visitas a la Biblioteca Pública son cada vez más frecuentes y empieza a formar un improvisado grupo literario junto a otros jóvenes de Orihuela en torno a la tahona de su amigo Carlos Fenoll. Los principales participantes en aquellas reuniones son, además de Hernández y el propio Carlos Fenoll, su hermano Efrén Fenoll, Manuel Molina, y José Marín Gutiérrez, futuro abogado y ensayista que posteriormente adoptaría el seudónimo de «Ramón Sijé» y a quien Hernández dedicará su célebre Elegía. A partir de este momento, los libros serán su principal fuente de educación, convirtiéndose en una persona totalmente autodidacta. Los grandes autores del Siglo de Oro: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Pedro Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega y, sobre todo, Luis de Góngora, se convertirán en sus principales maestros.

El 25 de marzo de 1931, con tan sólo 20 años, obtuvo su primer y único premio literario de su vida concedido por la Sociedad Artística del Orfeón Ilicitano con un poema de 138 versos llamado Canto a Valencia bajo el lema Luz..., Pájaros..., Sol... 

Falleció en la enfermería de la prisión de Alicante a las 5:32 de la mañana del 28 de marzo de 1942, con tan sólo 31 años de edad.

 Fuente:Wikipedia




miércoles, 26 de junio de 2013

CUATRO CONSEJOS PARA ESCRIBIR POESÍA







Deberás leer todos los días:
un ensayo, algún poema
o, si acaso estás en el baño,
los ingredientes del champú anticaspa
—viene bien repasar el latín—.

Deberás ser un poco indiscreto:
mirar el cuello de las camisas,
los diseños de una falda, o explorar
la suela nocturna
de algún zapato desconocido
—si vuelve de la compra, de una cita
o empapado en sangre inocente—.

Deberás escribir constantemente,
aunque pases las horas en blanco
—esto, aunque pese decirlo, yo no lo cumplo—.

Ser metódico,
estudiar con detalle la osamenta del verbo,
confundirlo, adornarlo, mostrarle palabras
que no conocía, para decir
de forma distinta
lo mismo
que otros han dicho.

Pero lo más importante:
no consientas
que el bienestar te devore
con su insaciable monotonía,
que borre tus dudas,
tus miedos,
tu pena.

Es indispensable
que rompas tu corazón
cada cierto tiempo, que nunca

te permitas
ser feliz.
 
DAVID MINAYO, 2013 

lunes, 24 de junio de 2013

EL JUEGO EN QUE ANDAMOS, de Juan Gelman





EL JUEGO EN QUE ANDAMOS

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.



Juan Gelman (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930) es un poeta y periodista argentino.
Ha sido galardonado con numerosos premios, entre ellos el Premio Cervantes (2007), el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo (2000), y los premios iberoamericanos de poesía Ramón López Velarde (2003), Pablo Neruda (2005) y Reina Sofía (2005).

Ha publicado los siguientes libros de poesía:
  • Violín y otras cuestiones (1956)
  • El juego en que andamos (1959)
  • Velorio del solo (1961)
  • Gotán (1962)
  • Cólera buey (1964)
  • Traducciones III. Los poemas de Sydney West (1969)
  • Fábulas (1971)
  • Relaciones (1973)
  • Hechos y relaciones (1980)
  • Si dulcemente (1980)
  • Citas y Comentarios (1982)
  • Hacia el Sur (1982)
  • Com/posiciones (1986)
  • Interrupciones I (1986)
  • Interrupciones II (1988)
  • Anunciaciones (1988)
  • Carta a mi madre (1989)
  • Salarios del impío (1993)
  • Dibaxu (1994)
  • Incompletamente (1997)
  • Valer la pena (2001)
  • País que fue será (2004)
  • Mundar (2007)
  • De atrásalante en su porfía (2009)
  • Bajo la lluvia ajena (2009)
  • El emperrado corazón amora (2011)
  • Hoy (2013)