miércoles, 23 de noviembre de 2016

VIDEOANTOLOGÍA POÉTICA

Hace unos meses le pedí a varios amigos, todos relacionados con el mundo de la poesía, que me enviasen una grabación leyendo el poema que más les gustase de cualquiera de mis dos primeros libros: El amor en tiempos de los desguaces de coches y Soportar la noche, publicados ambos por Ediciones Vitruvio. El resultado de aquella idea es esta pequeña videoantología compuesta por diecisiete poemas en diecisiete voces y diecisiete momentos distintos, algunos meditados y otros de la más improvisada de las formas, pero todos con las ganas y el corazón necesarios.

No puedo más que agradecer el esfuerzo de todos ellos para encontrar el tiempo y acompañarme en esta "videoaventura" que comparto ahora con vosotros. En el vídeo os encontraréis con Enrique Gracia Trinidad, El Cable Azul, Luis Llorente, Julián Borao, Pedro Letai, Elena Muñoz, Rosa María Estremera, Juan Sobrino, Amaia Barrena, Miguel Álvaro de Andrés, Karim Chergui, Emilio Muñiz, Emilio González Martínez, Felipe Sérvulo, José Luis Morante, Abel Santos y Rafael Soler.



domingo, 27 de diciembre de 2015

POMPEYA





POMPEYA
 
Estando a tu lado
hice de ti
mi propia casa.

El lugar donde regresa el homicida
para esconder su culpa, la almohada
con que alentar mis fuerzas.

Hice de ti
mi propia casa.
Mi lugar tranquilo.

Pero soy terriblemente ingrato.
He conspirado contra ti, a pesar de todo.
He encadenado tus sueños, arena que brota,
a la parte trasera de un coche

y los he arrastrado,
los he vertido por las cloacas,
los he apuñalado desde el vientre, apartando de mí
toda tu esencia.

Después
he regresado a casa,
a mi lugar tranquilo.

Soy así de injusto.

Necesitaba un cuartel general,
una meseta en calma, reponerme
de la empinada cuesta, alguien
que pusiese yodo en mis heridas,
que no preguntase.

Ahora tienes que empezar de nuevo.
Sentir la oscuridad más allá de la noche.
Caminar desnuda
porque dejaste tus sueños en el sitio equivocado.
Porque fuiste
como esa gente

que construye su casa en la falda
sosegada
del volcán.

DAVID MINAYO 
de Soportar la noche (Ediciones Vitruvio, 2015)

miércoles, 9 de diciembre de 2015

POETAS EN EL AIRE




El pasado miércoles, 25 de noviembre, fui entrevistado por Pedro Letai para el programas POETAS EN EL AIRE, que dirige Sebastián Galán y emite Radiovallekas en el 107,5 de FM.

Fue una cita muy agradable, en la que hablamos de mis libros El amor en tiempos de los desguaces de coches y Soportar la noche, de algún proyecto futuro y del grandísimo José Ángel Buesa, entre otras cosas...

Os dejo el enlace directo a la entrevista que aparece en IVOOX, plataforma en la que se almacenan todo tipo de Podcasts:

http://www.ivoox.com/david-minayo-audios-mp3_rf_9622133_1.html

viernes, 13 de noviembre de 2015

PRESENTACIÓN OFICIAL DE SOPORTAR LA NOCHE

Ayer llegó a mis manos el montaje de la presentación de Soportar la noche (Ediciones Vitruvio), que tuvo lugar el pasado 29 de octubre. Un trabajo de José Pose cuyo excelente resultado comparto con vosotros (sé que le ha echado muchas horas, por ello le mando un abrazo inmenso desde aquí). También, como no, le agradezco a mi querido Alberto Alises su labor como cámara, tanto él como José estuvieron grabándolo todo codo con codo: fue una suerte contar con estos dos grandes amigos para inmortalizar el momento; y con todos vosotros: los que vinísteis y los que, a pesar de la distancia, supísteis cómo acompañarme; los que hacéis de la poesía un camino apacible, hospitalario, y digno de transitar.

En la mesa estábamos José Elgarresta, Pablo Méndez y yo.

  DE IZQUIERDA A DERECHA: JOSÉ ELGARRESTA, DAVID MINAYO Y PABLO MÉNDEZ. FOTOGRAFÍA DE JOSÉ POSE. 29 DE OCTUBRE DE 2015.







SOPORTAR LA NOCHE
TEXTO DE LA PRESENTACIÓN DE JOSÉ ELGARRESTA

Gran título para un gran libro, este “Soportar la noche” que es el equivalente poético del acto de soportar la duda existencial por el hombre durante toda su vida. Una vida entendida como una representación en que cada uno intenta reconocerse en el personaje que le ha tocado representar, sin conseguirlo nunca. Una vida entendida también como un intento de humanizar el cosmos para hacerlo comprensible, de tal forma que pudiéramos sentirnos uno en él y comprendernos “con solo mirarnos”.

Sin embargo, es obvio que para David éstas son metas imposibles y nada más ilustrativo a este respecto que la afirmación contenida en el poema sintomáticamente titulado “Siglo XXl”: ante los avances científicos Dios se pregunta maravillado “si acaso existe”. ¿Cabe mayor ironía que ésta, dirigida simultáneamente a ambos, Dios y ciencia, y dejando entre ellos, desvalido, al hombre?

Pero este planteamiento se extiende al territorio del amor, concebido como una posibilidad de salvación que, no obstante, suele terminar en un desastre, en el cual el único gesto que permanece en la retina de los amantes es el olvido.
El hombre entonces es un ser que por puro instinto de supervivencia vaga desorientado, sin saber hacia dónde. Es consciente de que se miente a sí mismo, pero ¿qué importa si, como dice en otro poema, “es indispensable que rompas tu corazón cada cierto tiempo, que nunca te permitas ser feliz”?

Está claro que la vida humana se transforma en una obra de teatro, en el transcurso de la cual tienen lugar escenas claramente surrealistas, como la descrita en la página 67, en la cual un empleado de correos no quería entregar al poeta un libro enviado por el autor de estas líneas, dando lugar a un episodio de anomia que refleja la soledad del hombre a lo largo de su existencia. No importa quien tenemos delante, sino las normas o las órdenes “de arriba”. Vivimos en un mundo que nos es ajeno.

En esta tesitura, intentamos agarrarnos a los recuerdos, que ya son pasado y como tal David los califica de basura, dada su incapacidad para aportarnos alguna mejora en el presente. El yo que fuimos ya no nos puede satisfacer. La búsqueda continúa.

¡Búsqueda! Esta es la palabra clave de este libro. Una búsqueda entre tinieblas. ¡La vida es sueño! dijo Calderón y David matiza este pensamiento:
“Si acaso creíste que había esperanza…
o simplemente cerraste los ojos
y aún te preguntas
cuándo podrás despertar”.

La respuesta es nunca y por ello la comunicación con los otros queda reducida a un reflejo: una extraña costumbre de hablar sin esperar no ya una respuesta, sino ni siquiera que el interlocutor escuche.

Y así llegamos al último poema, que resume magistralmente este libro, tan entrañable como desesperado: el intento del náufrago de encontrar otra mano cuando, asido a un tablón en mitad del océano, está a punto de ahogarse:
“Soy el testamento de quien fundó esta página…
No me olvides”.

No lo olvides, lector, no lo olvides nunca.

JOSÉ ELGARRESTA, 29 de octubre de 2015. 


Soportar la noche ya está en marcha. 



 




martes, 1 de septiembre de 2015

DATOS PERSONALES Y CONTACTO



DAVID MINAYO

Nació en Madrid el 25 de enero de 1981. 
Estudia Filosofía en la UNED y trabaja como funcionario público.
Obtuvo el premio Virgen de Loreto en las modalidades de narración y poesía en el año 2005, organizado por la Base Aérea de Getafe.
En 2012 aparecieron algunos de sus poemas en la revista Cuadernos Hispanoamericanos.
En 2014 publica su primer poemario: El amor en tiempos de los desguaces de coches (Ediciones Vitruvio).
En 2015 ha sido incluido en la antología Voces de España, editada por la revista Ritmo, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Recientemente se ha publicado su segundo poemario: Soportar la noche (Ediciones Vitruvio, 2015), elegido como libro recomendado del año por la Asociación de Editores de Poesía (España).
Ha sido incluído en la antología La casa de los corazones rotos, que antologa Abel Santos.

Desde enero de 2016 dirige y conduce el programa de radio Soles Lejanos que emite Radiovallekas. 

 en el Café Comercial, fotografía de Jesús M. Gómez.



DATOS DE CONTACTO

Puedes escribirme a:         davidminayo81@gmail.com

Mi página de Facebook permanecerá temporalmente inactiva.

jueves, 30 de julio de 2015

YUIGON, para Fernando López Guisado



Harakiri, muerte de un samurái. Takashi Miike

                      Para Fernando López Guisado

El policía se enfrenta a la sien:
empuja su dedo
como quien busca el sabor
amargo a cianuro.

La gente de a pie
no se complica:
prepara un nudo y busca el árbol.

Hay mil formas de hacerlo.

El perezoso elige inundar su bañera
con la cuchilla afilada.

El inquieto se lanza al vacío
aprovechando el trayecto
para volar
y arrepentirse.

El samurái
—con su estricto código ético—
apura un trago de sake,
compone un zeppitsu
y atraviesa su vientre.

Lo importante es escapar.

Sin embargo
hay quien no necesita un arma,
quien no precisa un nudo,
llenar la bañera, abrir la ventana
o empuñar
el temeroso filo
de una daga.

El suicidio del poetaconsiste
en observar su mundo,
cerrar los ojos
y dejar de escribir.

DAVID MINAYO, Soportar la noche (Ediciones Vitruvio, 2015)